Cada vez que me siento y aporreo el teclado, en mis casi tres veces hasta ahora, confieso que recibo una especie de alivio...creo que hay locuras que nunca se curan por fortuna, como las creativas...pero para que no se extingan, hay que darles de comer...para mi este ha sido un buen alimento, no sé que tan balanceado llegue a ser...pero de entrada, sé que me está nutriendo.
Me nutren también las caricias, los abrazos, las ilusiones, conocer mi voz cuando canto, decir cómo me siento...y comer algo rico durante el día. Tenemos secretas pasiones, si escribo las mias, ¿dejarán de ser secretas?...tal vez no, siempre quedará algo sin compartir, algo propio de la luz que se oculta... ante los ojos de los demás.

2 comentarios:
No dejan de serlo, siempre conserva uno un espacio que nadie conoce, y no es porque te avergüence (a mi modo de ver) sino porque es el espacio de intimidad esencial que como seres humanos necesitamos...si somos seres sociales, pero no por ello dejamos de ser individuos que en nuestra identidad única conservamos un espacio que tal vez...ni siquiera nosotros conocemos.
Hay partes de nosotros que conocen algunos, otras otros, a veces de forma complementaria, a veces dispar, pero creo yo que nunca alguien te conocerá al 100% por la sencilla razón que ni uno mismo se termina de conocer, y a pesar de conservar uno su esencia en muchas cosas, en otras hay cambios obvios...
...Solo algunas frases que lo corroboran
"Lo único permanente es el cambio" (Heráclito de Efeso)
"Yo soy yo y mis circunstancias" (José Ortega Y Gasset)
"Cuando era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, raznoaba como niño. Al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño" (1 Cor 13:11)
Así es, dear...esa es la "luz que no se revela ante los demás"...gracias por tu comment ;)
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